Puede sonar exagerado, pero es verdad: en todo este tiempo, jamás he tenido que lidiar con un fregadero atascado, ni una ducha que no traga el agua. ¿Mi secreto? Nada raro, solo buenos hábitos y algo de constancia.
Mejor prevenir que andar desatorando
Los atascos no aparecen de un día para otro. Son el resultado de muchas pequeñas cosas que se van colando: grasa, restos de comida, cabellos, jabón viejo. Y cuando te das cuenta, ya tienes que ir corriendo por una ventosa o llamar al plomero.

Pero si aprendes a evitar que esas cosas lleguen a las tuberías, te ahorras todo ese rollo. En mi caso, lo que siempre ha funcionado es esto:
-
Filtros en todos lados
Desde hace décadas tengo rejillas o coladores en todos los desagües. No entra ni un arroz ni un pelo. Cada tanto los quito y les doy una lavada rápida, y listo.Recent Articles
Pages: 1 2