Llegar a casa del supermercado y abrir un paquete de pollo crudo y notar una capa de textura ligeramente viscosa puede generar preocupación inmediata. Muchas personas asumen que esa “baba” es señal de que el pollo está dañado.
Pero, ¿realmente es así? La respuesta no siempre es tan simple, entonces…
¿Qué es esa baba blanca que tiene el pollo?
La textura ligeramente viscosa en el pollo crudo, en especial en la zona de la pechuga suele deberse a proteínas solubles en agua que se liberan naturalmente durante el proceso de almacenamiento y refrigeración.
Cuando el pollo permanece envasado, especialmente al vacío, estas proteínas pueden concentrarse en la superficie y dar esa sensación resbaladiza que se siente como suciedad.
En la mayoría de los casos, esto no significa que esté dañado, sin embargo, hay diferencias importantes que debes conocer.
Cómo saber si el pollo está en mal estado
No toda textura húmeda en la carne es señal de descomposición. Señales reales de alerta son olor fuerte o desagradable, color grisáceo o verdoso, textura pegajosa muy espesa que no desaparece al enjuagar, empaque inflado.