A muchas personas les ha pasado alguna vez.
Se duermen con normalidad…
pero al despertar notan que la almohada está húmeda.
La reacción suele ser simple:
pensar que es algo vergonzoso o sin importancia.
Sin embargo, desde el punto de vista del cuerpo, el babeo nocturno no ocurre por casualidad.
En la mayoría de los casos es una señal de cómo está funcionando tu respiración y tu sistema nervioso mientras duermes.
Cuando el cuerpo entra en fases profundas del sueño, suceden varios cambios fisiológicos normales:
• los músculos del rostro y la mandíbula se relajan
• la actividad del sistema nervioso cambia
• la frecuencia de la deglución (tragar saliva) disminuye
El cuerpo sigue produciendo saliva, pero la traga con menos frecuencia.
Si la boca permanece abierta durante el sueño, esa saliva puede salir hacia el exterior.
Por eso muchas personas despiertan con la almohada húmeda.
En la mayoría de los casos, el babeo nocturno está relacionado con la respiración bucal.
Cuando la nariz no permite que el aire fluya correctamente, el cuerpo busca otra vía para obtener oxígeno.
La boca se abre… y la saliva termina saliendo.
Entre las causas más comunes de respiración bucal durante la noche se encuentran:
• congestión nasal frecuente
• alergias respiratorias
• desviación del tabique nasal
• ronquidos
• apnea leve del sueño
• ciertas posturas al dormir