Toda mujer conoce el horror: te miras al espejo y ves uno (o más) “invitados” no deseados en tu mentón que ayer no estaban. La primera reacción suele ser entrar en pánico y agarrar las pinzas. Pero antes de arrancarlos, detente un momento. Los dermatólogos advierten: esto podría ser una señal que tu cuerpo está enviando sobre lo que ocurre en tu interior.
- ¿Lotería genética o juego hormonal?