Otros factores que pueden influir incluyen hábitos de sueño irregulares, consumo de cafeína antes de dormir o exposición prolongada a pantallas. Establecer una rutina nocturna, evitar el uso de dispositivos electrónicos antes de acostarse y practicar técnicas de relajación puede mejorar la calidad del descanso.
Muchas personas relacionan el hecho de despertarse entre las 3:00 y las 5:00 a.m. con interpretaciones de tipo espiritual o simbólico. En diferentes tradiciones y creencias populares, este intervalo ha sido llamado "la hora del alma" o "la hora de la introspección", y se considera un momento en el que la sensibilidad emocional o espiritual puede estar más presente. Algunos creen que en esas horas es más común tener sueños intensos o reflexiones profundas.
En definitiva, conocer lo que ocurre en el cuerpo durante la madrugada puede ayudar a encontrar soluciones para un mejor sueño. Ya sea desde una perspectiva cultural o científica, este tema sigue generando interés entre quienes buscan mejorar su bienestar a través del descanso.