Por su parte, el Lic. Fann coincide con lo mencionado y detalla que sus pacientes suelen acudir al consultorio para buscar una solución a problemas musculares agudos o crónicos, rigidez y dolor por artrosis, migrañas, cefalea tensional, síndrome del túnel carpiano, fibromialgia, dolor de ciática, dolor de hombro, calambres, hernia de disco, desgarro muscular, ansiedad y estrés. Y que, en los casos donde no se puede curar la lesión, se busca disminuir el abuso de fármacos y mejorar la calidad de vida en forma natural.
Los expertos que practican la medicina tradicional china explican que el uso de las ventosas consigue restaurar el flujo del “Qi ó Chí” -término de la MTC que se puede definir como el “flujo de energía vital” o «fuerza de la vida»- que recorre todo el cuerpo, así como también de la circulación sanguínea. Esto ocurre porque al aplicar la ventosa se produce una rotura de los capilares sanguíneos que tiene como consecuencia una congestión parcial de la zona donde está colocada la copa. De esta manera, se provoca la hemólisis, proceso en el cual los glóbulos rojos se destruyen de modo que se libera la hemoglobina, para lograr una sensación de bienestar en el cuerpo.
En la actualidad hay un creciente cuerpo de investigación que tiene como propósito indagar cómo y por qué el uso de las ventosas puede funcionar para mejorar la calidad de vida de las personas.
“Hoy en día en la Argentina los cursos de posgrados de Medicina Tradicional China (acupuntura, cuppings, moxibustión y electroacupuntura) están en pleno crecimiento, gracias a su alta repercusión como complemento y herramienta para tratar diferentes lesiones”, explica el Lic. Fann.
Un estudio publicado en la revista Nature llegó a la conclusión de que los tratamientos con ventosas fueron más efectivos que la atención habitual de los centros de salud para mejorar la intensidad del dolor y la calidad de vida en pacientes diagnosticados con el síndrome de fibromialgia. Pero que sin embargo, se justifica más investigación para un juicio concluyente de la eficacia de la terapia con ventosas para el dolor crónico.
Otra investigación titulada “Uso de la terapia con ventosas entre mujeres palestinas en Edad reproductiva” evaluó el uso del cupping entre 100 mujeres palestinas en edad reproductiva. Al ser consultadas sobre por qué practicaban esto, dieron varias respuestas: la mayoría utilizaba ventosas para el dolor de espalda (34 %), mientras que un 24 % las usó para el tratamiento de la infertilidad, de las cuales, el 75% quedaron embarazadas después de 2-3 sesiones de implementar esta terapia. Alrededor de 13 mujeres lo usaron para tratar los dolores de cabeza, de los cuales, el 46 % notificó un alivio del dolor de cabeza después de la sesión. Además, cerca del 72% de las mujeres informaron una mejora en su estado general de salud después y una reducción significativa del dolor después de acudir a las sesiones.
Por último, el Lic. Fann advierte que respecto a las contraindicaciones del cupping, no se recomienda aplicar ventosas en embarazadas, pacientes con problemas cardíacos, renales o lesiones en la piel. “Sin embargo, esas advertencias se dan sobre las ventosas que se aplican con alcohol y fuego”, explica. Y añade que distinto es el caso de las ventosas eléctricas, ya que estas últimas está comprobado que no presentan riesgos de lesión ni contraindicaciones.