Los funerales son espacios sagrados de profundo dolor, donde las palabras bienintencionadas pueden herir sin querer. En nuestro afán por “solucionar” el dolor, a menudo decimos cosas que minimizan, comparan o espiritualizan la pérdida de alguien. Aquí te mostramos qué no decir y cómo ofrecer verdadero consuelo.
Las 4 frases que debes evitar (y por qué duelen)
1. “Están en un lugar mejor”.
Por qué duele: Implica que su vida terrenal fue “peor”, desestimando el anhelo del doliente de tener a su ser querido aquí.
Qué decir en su lugar:
“Lo siento mucho. Estoy aquí para ti, hoy y siempre”.
2. “Al menos vivieron muchos años”.
Por qué duele: Sugiere que el dolor debería ser “razonable” según la edad. La muerte de una persona de 90 años deja un vacío.
Qué decir en su lugar:
“Su vida fue muy importante. Cuéntame tu recuerdo favorito de ellos”.
3. “Sé exactamente cómo te sientes.”