Para llevar adelante el análisis, el equipo científico revisó información correspondiente a más de 13 millones de personas menores de 18 años. Dentro de ese universo, más de 6 millones de niños y adolescentes habían contraído Covid-19 o habían recibido al menos una dosis de la vacuna, lo que permitió comparar ambos escenarios con mayor precisión.
Los autores del trabajo explicaron que su investigación se basó en un estudio de cohorte retrospectivo a nivel poblacional, utilizando datos de atención primaria. Según detallaron en la publicación, “En este estudio de cohorte retrospectivo y poblacional, analizamos los registros electrónicos de salud vinculados de toda la población de Inglaterra menores de 18 años, inscritos en un centro de atención primaria y con información conocida sobre edad, sexo y región de residencia”.