Por otra parte, el estudio incluyó a 9.245.395 niños y adolescentes de entre 5 y 17 años en el análisis relacionado con la vacunación. De ese total, 3.407.560 habían recibido al menos una dosis de la vacuna durante el período evaluado.
Los resultados mostraron que la vacunación contra el Covid-19, comparada con la ausencia de vacunación, estaba asociada con un aumento temporal del riesgo de miocarditis o pericarditis durante las primeras cuatro semanas posteriores a la aplicación. Sin embargo, cuando los investigadores analizaron el riesgo total en comparación con la infección por el virus, la diferencia fue notable.
El estudio calculó que el exceso de riesgo absoluto de miocarditis o pericarditis a los seis meses era de 2,24 casos por cada 100.000 personas después de haber tenido Covid-19, mientras que tras la vacunación el número era de 0,85 casos por cada 100.000 individuos. En otras palabras, el riesgo cardíaco asociado a la infección fue aproximadamente dos veces y media mayor que el observado tras la vacunación.
A partir de estos resultados, los investigadores concluyeron que la evidencia respalda las estrategias de vacunación infantil y juvenil para reducir los efectos más frecuentes relacionados con la infección. Según indicaron en el informe, “estos hallazgos son de gran importancia para los responsables políticos nacionales y los cuidadores que consideran el consentimiento para la vacunación de los niños, y respaldan la estrategia de salud pública de vacunación contra el Covid-19 en niños y jóvenes para mitigar los riesgos más frecuentes y persistentes asociados con la infección por SARS-CoV-2”.
No obstante, algunos expertos señalaron que los resultados deben interpretarse considerando el contexto temporal en el que se recopilaron los datos. El pediatra Adam Finn, citado cuando se difundieron los resultados, recordó que la investigación se basa en información registrada principalmente entre 2021 y 2022, cuando circulaban variantes del virus diferentes a las actuales. En ese sentido aclaró: “Se refieren a las cepas de Covid que circulaban en ese momento y no a las menos peligrosas que circulan ahora”.