Las proteínas son el principal combustible de los músculos. Objetivo: entre 1,2 y 1,5 g de proteínas por kilo de peso al día. Puedes incluir huevos, pescado, lentejas, yogures naturales o pequeñas porciones de queso.
En cuanto a vitaminas, apuesta por la vitamina D, el calcio, los omega-3 (pescados grasos, nueces, aceite de linaza), sin olvidar una hidratación suficiente.
¿Y si hacemos limpieza?
Limita los alimentos ultraprocesados, el azúcar blanco, las grasas saturadas y el exceso de alcohol, que fatigan innecesariamente el cuerpo. Un equilibrio sencillo, sin frustración.
Recent Articles
15 efectos secundarios ocultos de la atorvastatina que su médico quizás nunca mencione (y qué puede hacer hoy mismo)
el secreto de vitalidad que tu pareja agradecerá esta misma noche: enciende tu potencia vascular
Bicarbonato de sodio en la cara: beneficios, riesgos y cómo usarlo de forma segura