—Los enseño a ser obedientes, a sentarse, a echarse, a quedarse quietos, a brincar obstáculos, a no hacer destrozos, cuidar la casa, cuidar y proteger a los niños, los entreno para trabajar en la policía, en los bomberos, los entreno para rescatar personas, para salvar vidas localizando explosivos y muchas cosas más... ¡Ah! ¡También los entreno para ayudar a caminar a las personas ciegas! ![]()
![]()
Con mucho interés seguía preguntando:
—¿Y les pagan a los perros por hacer todo eso?
—Claro que no —dijo él—. A cambio reciben mucho amor, atención y cuidados de parte de sus dueños o de quienes trabajan con ellos. ![]()
—¿Y cómo logras entrenarlos?
—Es muy sencillo —dijo—. Solamente les pongo una cadenita, los llevo a pasear, camino y platico con ellos y poco a poco les voy enseñando. Cuando no hacen bien los ejercicios los corrijo firmemente pero sin lastimarlos, después los acaricio para que sientan que no estoy enojado con ellos. Pero se necesita mucha paciencia! ![]()
El pequeño, muy emocionado, quería salir corriendo y platicarle a sus amiguitos lo que acababa de escuchar, pero de pronto... con ese gesto infantil, característico y natural que hacen los niños cuando sienten que van a brotar sus lágrimas, levantó su carita inocente y dijo...
—¡Ponme la cadenita! ![]()
![]()
Recent Articles
DESPUÉS DE LOS 60, LA FUERZA NO SE PIERDE POR LA EDAD… SE PIERDE POR ABANDONO
🔥SI QUIERES VERTE MÁS JOVEN, DEJA DE CREER PENDEJADAS MÁGICAS Y HAZ ESTO DE UNA VEZ🔥
CIRUELA PASA CON LIMÓN: EL REMEDIO CASERO PARA EL INTESTINO PEREZOSO