Eso no significa que ponérselo te vaya a enfermar automáticamente.
Muchos microorganismos que se encuentran en la ropa son inofensivos, y el lavado habitual puede reducir sustancialmente la contaminación.
La mayor preocupación reside en la ropa que ha sido almacenada incorrectamente, que está visiblemente sucia, húmeda durante largos períodos o expuesta a plagas.
El riesgo de irritación cutánea
Uno de los problemas más comunes asociados con la ropa de segunda mano no es necesariamente una infección.
Puede que simplemente sea irritación.
Las prendas usadas pueden contener restos de detergentes, suavizantes, fragancias, perfumes u otros productos químicos procedentes de la rutina de lavado del anterior propietario.
Las personas con piel sensible pueden reaccionar a estos residuos.
Los síntomas pueden incluir:
- Picor
- Enrojecimiento
- Sequedad
- Incendio
- Erupción
Esta es una de las razones por las que lavar la ropa de segunda mano antes de usarla es un hábito sensato.
Un lavado a fondo puede eliminar gran parte de los residuos que hayan quedado del uso anterior.