Recursos lingüísticos
No hay por qué temer a las tiendas de segunda mano ni a la ropa heredada.
Tomando las precauciones necesarias, la ropa usada puede ser una opción asequible, práctica y respetuosa con el medio ambiente.
La forma más inteligente de abordar esto no es preguntarse si cada prenda de segunda mano es peligrosa.
Se trata de hacer una pregunta mejor:
“¿Esta prenda ha sido inspeccionada, limpiada y almacenada correctamente antes de que la use?”
Si la respuesta es sí, puedes disfrutar de las ventajas de la ropa de segunda mano sin dejar que los titulares sensacionalistas conviertan un simple problema de higiene en algo aterrador.