EL MISTERIO DE LOS SEIS DEDOS
Hay una extraña característica dentro de la genética de los humanos que se manifiesta en raras ocasiones, pero que quizás sea la evidencia de una realidad de nuestro pasado que al día de hoy se desconoce por completo. Esta seña podría considerarse una anomalía, una aberración de la naturaleza. Sin embargo, esta peculiaridad era considerada propia de una raza desconocida. Nos referimos a la sorprendente rareza de poseer seis dedos en lugar de cinco, tanto en las manos como en los pies.
En todo el mundo existen individuos que manifiestan este supuesto transtorno genético y, curiosamente, su frencuente aparición vuelve a aumentar en determinados grupos étnicos, como en los individuos de raza negra; y, además con mayor incidencia en los hombres que en las mujeres. Entonces se podría pensar que esta rareza pudiera ser debido a un gen regresivo y que con determinadas circunstancias se activaran en ciertos individuos.
Quizás la respuesta la encontremos en le pasado, hace miles de años, en una raza extinta y desconocida.
Hay escritos que mencionan que en el pasado hubo una raza de gigantes y, en algunas ocasiones, en esos textos relatan que poseían seis dedos en cada una de sus extremidades. Es posible que la relación con esos enormes seres pudieran haber sido más estrecha de lo que pensamos?
En la biblia, en 2 Samuel 21:20, se puede leer: "Después hubo otra guerra en Gat, donde había un hombre de gran estatura, el cual tenía doce dedos en las manos, y otros doce en los pies, veinticuatro por todos; y también era descendiente de los gigantes".
En los textos biblícos aparecen con frecuencia referencia a los gigantes, pero lo que más llama la atención y resulta sorprendente es la descripción de los descendientes de los gigantes y su rareza de seis dedos en sus manos y pies.
ALGUNAS REFERENCIAS:
Recent Articles
Si se te DUERMEN LAS MANOS es una clara señal que tienes can…Ver más
Todos los días, una mujer compraba 60 kilos de carne de res... Pero cuando la policía descubrió para qué necesitaba tanta carne, todos quedaron petrificados... Lidia entró en la carnicería apenas abrieron y pidió que le pesaran sesenta kilos de carne de res. Ovidiu se quedó inmóvil con el cuchillo en la mano. La anciana siempre había llevado una vida modesta y hasta entonces sólo compraba pequeños cortes de carne. Ahora, en cambio, contaba billetes viejos con manos temblorosa… Ver más
Médium: “La muerte no existe y… Ver más