2. El que te agota
Son personas que se quejan constantemente. Todas las conversaciones giran en torno a la negatividad, los problemas o las preocupaciones sin solución. Después de pasar tiempo con ellos, te sientes emocionalmente agotado.
Compartir las dificultades es natural, pero absorber negatividad constante no lo es. Cuidar tu energía mental es tan importante como cuidar tu salud física.
3. El que solo aparece cuando necesita algo

Este tipo de relación carece de equilibrio. Solo se ponen en contacto cuando necesitan ayuda, dinero o apoyo, pero desaparecen cuando tú los necesitas.
Las relaciones sanas son recíprocas. Si alguien solo está presente cuando le conviene, es razonable establecer límites claros.
4. El familiar irrespetuoso
Los lazos familiares son importantes, pero el respeto es esencial. Algunos familiares desestiman tus experiencias, te interrumpen o subestiman tus opiniones.
No siempre significa cortar la relación por completo, pero sí implica establecer límites. Amar a alguien también significa esperar respeto a cambio.