Si sobra, guárdalo rápido. Y si ya pasó mucho tiempo fuera, mejor no arriesgarse a guardarlo.
Evita comer arroz si tiene mal olor, una textura pegajosa extraña, moho, cambio de color o si estuvo varias horas fuera de la nevera. También es mejor desecharlo si ya fue recalentado más de una vez.
El arroz recalentado no es peligroso por sí solo, el riesgo aparece cuando se deja demasiado tiempo fuera del refrigerador antes de guardarlo. Un hábito tan simple como refrigerarlo rápido puede evitar un mal rato y mantener tus sobras más seguras para el día siguiente.