La araña violinista está apareciendo con más frecuencia dentro de las viviendas y eso tiene una explicación. Durante la temporada de calor y lluvias, estos animales buscan refugios secos, oscuros y con poco movimiento para protegerse. El problema es que muchos de esos lugares se encuentran dentro de nuestras propias casas. Roperos, zapatos guardados, montones de ropa, cajas de cartón, bodegas, rincones detrás de los muebles y espacios donde rara vez se limpia pueden convertirse en escondites ideales. Por eso cada año aumentan los reportes de encuentros accidentales. No significa que las arañas estén persiguiendo personas. Lo que ocurre es que cada vez compartimos más espacios con ellas sin darnos cuenta.
También influye la forma en que vivimos. Muchas personas guardan ropa durante meses sin revisarla, almacenan objetos en cuartos poco utilizados o acumulan cajas y papeles en rincones olvidados. Cuando llega el momento de limpiar, mover muebles o sacar cosas almacenadas, la posibilidad de encontrarse con una araña aumenta. En muchos casos la mordedura ocurre precisamente cuando alguien mete la mano en un lugar oscuro, se pone una camisa que llevaba tiempo guardada o introduce el pie en un zapato donde el animal se había refugiado. La araña no está buscando atacar. Se defiende cuando se siente atrapada o presionada.
Otro factor que ha favorecido estos encuentros es el crecimiento de las ciudades. A medida que se construyen viviendas y se modifican terrenos donde antes vivían numerosas especies, muchos animales buscan nuevos refugios. Algunas arañas terminan adaptándose a los ambientes humanos porque encuentran protección, temperatura adecuada y lugares donde esconderse. Por eso no es raro encontrarlas dentro de las casas, incluso en zonas donde antes eran poco comunes.
LAS ARAÑAS VIOLINISTAS BUSCAN LUGARES OSCUROS Y TRANQUILOS: POR ESO ESTÁN APARECIENDO MÁS DENTRO DE LAS CASAS